lunes, 19 de junio de 2023

HILDEGARG VON BINGEN LA MONJA FEMINISTA QUE DESCUBRIÓ EL ORGASMO FEMENINO Y LA CERVEZA


Nuria Azancot (El cultural de España)

 Doctora de la Iglesia y feminista, médica y filósofa, la Sibila del Rin sigue agigantando su poder de seducción sobre millones de lectores y melómanos 

 

Mística y libre, visionaria y naturalista, compositora de ochenta obras que aún resuenan en abadías y catedrales... Hildegard von Bingen (1098-1179) fascinó por su talento y audacia a millones de lectores y melómanos. Conocida también como la Sibila del Rin, Hildegard von Bingen nació en 1098 en Bermersheim (al sur de la actual Alemania). 

Era hija de un matrimonio noble y, ya fuese por el diezmo (era la menor de diez hermanos) o por su mala salud desde nacimiento, a los catorce años (algunos biógrafos apuntan que fue a los ocho, y otros, a los diez), fue enclaustrada con Jutta von Sponheim (1091-1136) en la celda de clausura situada junto al monasterio de monjes de Disibodenberg. 

Allí, Jutta, anacoreta de familia noble, la tuteló y educó, enseñándole algo de latín, canto gregoriano y salterio, y despertando su interés por la ciencia. Cuando Jutta murió, Hildegard fue elegida magistra o abadesa. 

Entregada al cuidado del convento, de los enfermos que acudían en busca de remedios y del huerto, todo cambió en 1141. Es entonces cuando, como escribe en Scivias, su primer libro profético, “vino a mí una luz de fuego deslumbrante; inundó mi cerebro todo y, cual llama que aviva pero no abrasa, inflamó todo mi corazón y mi pecho, así como el sol calienta las cosas al extender sus rayos sobre ellas. Y, de pronto, gocé del entendimiento de cuanto dicen las Escrituras: los Salmos, los Evangelios y todos los demás libros católicos”. 

No era su primera visión. Como ella narró en sus escritos, base de Vida y visiones de Hildegard von Bingen que ahora reedita Siruela, “a los tres años de edad vi una luz tal que mi alma tembló, pero debido a mi niñez nada pude proferir acerca de esto”. Aunque científicos como Oliver Sacks atribuyen las visiones de la monja a sus migrañas, lo cierto es que la soledad y el terror a que procedieran del demonio la habían hecho callar hasta entonces. 

[El irresistible atractivo de una monja llamada Teresa de Jesús] 

Pero en 1141, en las visiones, la Sabiduría le ordena escribir “cuanto vieras y oyeras”. Y quizá para evitar suspicacias y envidias, le pide que no lo haga “como si fueran palabras tuyas, sino mías”. Así, podrá dirigirse a papas y emperadores en tono profético y obtener de ellos, sobre todo del Papa Eugenio III, aprobación y respaldo. Para escribir sus libros contó además con la ayuda de Volmar, monje de Disibodenberg, como secretario y amanuense, y con otra monja benedictina, Ricardis von Stade. 

A lo largo de su vida, Hildegard se cartearía con Bernardo de Claraval, Federico I o Leonor de Aquitania, que le pedían consejo. Tampoco fue fácil su labor como fundadora: en 1148, otra visión la impulsa a independizarse del convento masculino de Disibodenberg y marchar a un lugar “donde no había agua y donde nada era placentero”. Se trataba del futuro convento de Rupertsberg, al que en 1150 se traslada con una veintena de sus monjas. 

Un año después, concluye al fin el Scivias. De esa misma época son sus dos libros sobre ciencias naturales (Physica) y medicina (Cause et cure), en los que demostró sus conocimientos sobre el funcionamiento del cuerpo humano y la herbología. Hildegard clasificó ingentes variedades de plantas por sus propiedades (entre ellas, el lúpulo, lo que hace asegurar a Anne Lise Marstrand-Jørgensen, autora de su biografía novelada, que gracias a ella existe la cerveza tal como la conocemos). 

Sobre el orgasmo femenino 

En sus tratados médicos demuestra además profundos conocimientos sobre la fisiología femenina, pues escribe, desde un prisma científico, sobre relaciones y disfunciones sexuales, es considerada la primera mujer europea en describir el orgasmo femenino. 

También hacia 1150 se dedica a componer obras musicales como Ordo Virtutum, uno de los primeros dramas litúrgicos, y una compilación de 75 piezas intitulada Symphonia armonie celestium revelationum. Con todo, su obra más enigmática es la Lingua ignota, constituida por más de mil palabras, primera lengua artificial de la historia. 

De su feminismo y valor da cuenta el conflicto que la enfrentó a sus 80 años a las autoridades eclesiasticas, por haber permitido que un noble excomulgado fuese enterrado en Rupertsberg. Hildegard afirmó que el hombre se había reconciliado con la Iglesia y se negó a exhumar el cadáver. Fue su última victoria, tal vez su última visión. Murió el 17 de septiembre de 1179. Casi un milenio después, en 2012 Benedicto XVI le haría justicia nombrándola Doctora de la Iglesia. 

La pluma en la penumbra 

Portadas de 'Vida y visiones de Hildegard von Bigen' (Siruela, 2023), 'El libro de las obras divinas' (Herder, 2016) e 'Hildegarda' (Lumen, 2021) 

Aunque ella misma aseguraba sentirse como “pluma en la penumbra” arrastrada por Dios, ya en su propia época, Hildegard “fue objeto de gran interés y atención”, no solo por su fama de santa, sino porque, como apunta Victoria Cirlot, “vivió en una época que empezaba a explorar al individuo”. (Además, algunas mujeres, las beguinas, eligieron vivir sin hombres en cenobios laicos). 

El hecho es que quienes rodearon a Hildegard von Bingen recogieron datos biográficos y ella misma sintió la necesidad de explicar lo que le sucedía. Esas palabras en primera persona resuenan en la biografía que elaboró Teoderich von Echtermann tras la muerte de la monja. A partir de ese libro, “de primera magnitud” según Cirlot, ella editó en 1997 Vida y visiones de Hildegard von Bingen, que Siruela acaba de recuperar. 

Años después, la misma Cirlot lanzó Hildegard von Bingen y la tradición visionaria española (Herder, 2005), en el que analiza su universo simbólico. Más polémica resulta la premiada biografía novelada Hildegarda (Lumen, 2021), de Anne Lise Marstrand-Jørgensen, un fenómeno editorial paneuropeo de ventas millonarias. 

En cuanto a las obras de la propia Von Bingen, Trotta publicó en 2003 Sinfonía de la armonía de las revelaciones celestiales y en 2013 Scivias. Conoce Los Caminos, mientras que Herder lanzó en 2016 El libro de las obras divinas. 

Por lo que a su abundantísima discografía se refiere, David Lynch participó en la grabación de Lux Vivens, y Margaret von Trotta llevó al cine su vida en Visión, un biopic protagonizado por Barbara Sukowa en 2009. 

viernes, 2 de junio de 2023

ADIOS AL PARQUE DE LOS ICONOCLASTAS

 Para mi amigo Simon con mucho cariño

Para no terminar como el embajador de la novela  "Bajo el volcán"(1947) de Malcon Lowry, llevada al cine con mucho éxito, de una intensidad tenaz, lúcida y en parte autobiográfica, escrita por John OBrien estando muy joven, proceso que duro diez  años, o en otro caso, como Ben Samderson, en la película "Adiós a las Vegas" dirigida Maki Figges y protagonizada por Nicolas Cage y Elisabeth Shue, que le mereció  el Oscar al primero y la nominación a su coprotagonista. Cinta que narra lo ocurrido al exconsul, el Británico Geoffry Firmin (1938)  en Cuernavaca México, alcoholizado, quien siempre en los hechos estuvo acompañado con Ivonne, su mujer, en una tragedia pasada por mucho alcohol, ímpetu, locura y arrogancia. Hace unos días, tomé la decisión personal de dejar de beber y abandoné de súbito el parque de los iconoclastas en los Alcazares Medellín Colombia.

 La historia es variopinta, hablo de mi historia, Cualquier día hace dos años conocí a un grupo de amigos, super especiales, profesionales, con carisma, de un humor como una pieza de seda rasgada por diez cuchillos (García Lorca). Todos los sábados nos reuníamos en unas tertulias     que nos enseñaban que la vida es algo más que trabajar y cumplir. Siempre estaba Simon, Wey, Omar, Mario, Alina, Keny, Esteban, David, Armando, Ana, Sebastián, J y quien nos llegase de visita, lo que era una constante. De los  temas baladíes pasábamos a la literatura, la actualidad o cualquier chisme político y por supuesto a los acontecimientos del barrio. El día pasaba ligero en medio de risas y apuntes sin ninguna pretensión racional, era un refresco difícil de olvidar y una tregua a las servidumbres de la vida.

La amistad con mis parceros se consolidó, con Omar, armamos una hermandad y empezamos a compartir los bemoles de la vida, en el caso mío lidiando con un escepticismo persistente, como ha sido la constante en la vida. El circulo se fue ampliando, llegaron los viejos, Orlando, Henry, Juan David, Jovanni, Torres, Morgan. Comencé a bajar con más constancia, entre semana, después todos los días, tomé desde bolsa, un trago casero que se llama New York, hasta el famoso pescol. Lo importante era el alcohol y no las personas, menos los temas. Durante semanas dejé de escribir, mis hijos se fueron de mi casa y la vida se cargo de una soledad insostenible. 

Siempre he bebido, algunas veces con moderación, otras, como cosaco y marinero recién desembarcado. Mis constantes en la vida son la lectura y la escritura, el conocimiento en su más amplio espectro. En este mundo caótico e injusto, creo que la vida a palo seco es una tortura. Mi madre murió hace un mes y cinco días. Fue en Bogotá. La noticia pese a que la esperábamos desde hace algunos días me impacto, socavo lo más intimo de mi ser pues fue perder el cordón umbilical de mi vida, la atadura y el sentido más profundo. Estaba bebiendo en el parque, no sabía que hacer y no quería verla en esa condición. Lo cierto es que hay compromisos ineludibles y a este que era el más importante de mi existencia lo incumplí, entre muchas razones para no entrar en análisis psicoanalíticos, que terminan siendo pretextos, fue por el alcohol, la botella, que todo  lo domina cuando nos coge ventaja, pese a ser un elixir encantador.

Este evento me generó un inventario de las decisiones de los últimos seis meses. El insomnio insoportable, los compromisos fallidos, el duelo y la soledad me hicieron hacer un alto en el camino. La decisión no tiene que ver con las patologías, sino con el daño que uno se infringe intencionalmente, Con todo esto, quedé impertérrito y  de pronto en esas decisiones en donde participa el inconsciente, con todo el lastre de una vida trágica, dije por ahora no bebo más. Aquí estoy en el dulce encanto de la sobriedad, escribiendo para poder paliar con una realidad inmodificable que parece una espada de corsario.

jueves, 25 de mayo de 2023

APUNTES

Este es un hermoso escrito de Antonio Machado aparecido en el último tomo de sus obras completas recogidos en revistas y escritos inéditos, bajo el nombre de "Complementarios". Cesar Hernando Bustamante  

Qué difícil es 

 cuando todo baja  

no bajar también!  

 

Empleo a veces las palabras fuera de su recto sentido, a conciencia de mi error. 

 Las aliteraciones de que mis versos están llenos son inconscientes; no responden al trivial propósito de producir un efecto musical, que sería, por lo demás, en mi caso, siempre negativo.

Pero no he querido nunca corregirlas, pues donde hay aliteraciones suele haber también riqueza de imágenes.

Sólo recomiendo no leer nunca mis versos en alta voz. No están hechos para recitados, sino para que las palabras creen representaciones.  

En mis libros suelen ir las composiciones en su primera forma, y las composiciones corregidas están, a veces, publicadas antes en periódicos o revistas.  

Sólo inconsecuencias y errores superficiales pueden corregirse.

Lo esencial en arte es siempre incorregible.  

Un defecto no es un descuido, sino una limitación.  

La mayor tortura a que se me puede someter es la de escuchar mis versos recitados por otro.  

 Hay dos maneras de corregir: una es borrar; otra, hacer de nuevo. 

 Sólo público para librarme del maleficio de lo inédito. 

 Y para no volver a acordarme de lo escrito.  

Nunca estoy más cerca de pensar una cosa que cuando he escrito la contraria.  

Toda composición requiere, por lo menos, diez años para producirse.  

Cuando un poeta teoriza sobre poesía, puede decir cosas muy verdaderas, pero nunca dirá nada justo de sí mismo.  

Hay dos modos de crítica: la inventiva y creadora, que ve lo que hay, y la negativa, que ve bien lo que falta. 

 Arte es realización. Por eso la buena intención fracasada, el propósito no logrado, puede condenarse. Pero el poeta puede reírse de la crítica, cuando señala fracasos con relación a propósitos que ella inventa o supone. 

 Los espíritus malévolos hacen siempre crítica mezquina, calumniosa.  

Ruego a Dios nos traiga pronto a don Miguel, antes de que en París nos lo crucifiquen.  

Temo mucho —¡ojalá me equivoque! — que Unamuno encuentre París más desierto que Fuerteventura.  

Que el Señor lo acompañe.  

Que el Señor lo acompañe.  

Que el Señor lo acompañe.  

De franceses y de Chiriguos libra, Señor, a nuestro don Miguel. E 


Antonio Machado